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GL La Verdad Radio 1270 AM

Historia de Fin de Semana - Cuide no autodestruirse

Por:   23 de diciembre de 2018

Por Raúl Ruiz

 

Para Jesús Ramón Sánchez Castillo, ingeniero, economista, neurolingüística, pero sobre todo músico consumado, Farrokh Bulsara, un nativo de Tanzania, en África, y quien sería mejor conocido por su nombre artístico de Fredy Mercury, era un genio.

“Es un tipo fuera de serie”, decía cuando este todavía vivía.

Se refería a la cabeza del grupo inglés de Rock “Queen” que irrumpió con fuerza en el escenario musical con composiciones que obligan a mover el músculo, pero que también movían corazones.

Irreverente, hijo de una familia religiosa y conservadora formada en el protestantismo, Fredy fue un disruptor de su época.

Formó, junto con otros cuatro amigos también de enorme talento musical el grupo musical que los catapultó a la fama.

Sin embargo la vida disipada de Fredy lo encaminó a su autodestrucción:

Su enorme talento para cautivar con una poderosa voz, pero sobre todo su gran capacidad para crear letra y música de canciones que marcaron su época, le permitió ganarse el respeto, incluso, por encima de los atavismos que su homosexualidad despertaba en ese entonces.

Fredy fue capaz de trascender al control familiar que pretendía imponerle una condición de género que era motivo de escándalo, hasta formar una banda musical, hacerla exitosa, y luego destruirla, para luego reconstruirla, de la nada, y volverla referente de su momento.

Tal era su capacidad musical que le permitía eso y más… hasta que la muerte lo alcanzó.

Con apenas 45 años, de lo único que no fue capaz fue detener su propia capacidad de autodestrucción.

Sumido en profundas y largas depresiones personales, que lo llevaron a las drogas y a la práctica de sexo desenfrenado, terminó siendo infectado por el virus del Sida, el VIH, enfermedad que lo llevaría a ser presa de otras enfermedades y la muerte.

Fue una gran pérdida para la música y para la humanidad.

Su vida y la de su banda ha sido recreada en una película muy recomendable titulada “Bohemy Raphsody”, que no sólo rompió récords de taquilla, sino que abrió el debate sobre la fragilidad de nuestras vidas.

Es una biografía documentada del genio que recoge, vía el actor Rami Malek, de manera muy acertada los pequeños detalles, los lados blancos y los lados oscuros, de la vida de Fredy y los coprotagonistas de la serie.

Es una película recomendable.

Pero además necesaria si queremos, como decía ya en el 2015 la escritora española Delia Rodríguez, los medios efímeros nutren nuestra ansia de ligereza, al referirse a la manera como consumimos la información y, rápidamente, la desechamos.

 

Momento de reflexión

Hoy que concluimos el año y nos acercamos a atestiguar la celebración más importante del mundo católico, como lo es el Nacimiento de Jesucristo, con todas las implicaciones y profundidades que ese acontecimiento significa, vale la pena reflexionar sobre nuestra manera de ver la vida.

Más allá de ser o no religioso, de creer o no en un ser superior, la fecha es una oportunidad para analizar nuestra manera de ver y hacer la vida.

Si, como Fredy, no somos capaces de canalizar de mejor manera toda esa energía e impetuosa genialidad, nos autodestruiremos.

Cuando surgió Snapchat, la exitosa red social que permite consumir videos que se autodestruyen a las horas, estudiosos sociales confirmaron, con mucho temor, que esa sospecha que tenían sobre la conducta del ser humano para autodestruirse era cierta y había llegado para quedarse.

Que la banalidad que se ha apoderado de los espacios que antes fueron motivo de reflexión y compromiso profundo, incluso de fecha tan relevantes de celebración como las que ahora disfrutamos, no nos derrote.

Si quiere baile, beba, coma, conviva, bromee, sonría y disfrute estas fiestas, pero no tome la ruta que lleva a esa “ansia de ligereza”.

Dicho de otra manera, no se autodestruya.

Por el contrario, aproveche el espacio para todo eso, y vea más allá.

Se dará cuenta que, como lo hacía Fredy Mercury cada vez que creaba esa música que tanto le agradeceremos siempre, se sentirá disruptivo y habrá contribuido a que las nuevas generaciones derroten el “ansia de ligereza”.

P.D: Feliz Navidad y que el próximo año sea mucho mejor que el actual.

 

****

FRASE TESTIMONIAL

 

"... Como consecuencia de las grandes conjeturas aparecidas en la prensa en las dos últimas semanas, es mi deseo confirmar que me he hecho las pruebas de VIH y tengo Sida. Creo que ha sido conveniente el mantener esta información en secreto para proteger la intimidad de los que me rodean. Sin embargo, ha llegado el momento de que mis amigos y mis fans de todo el mundo sepan la verdad y espero que todos se unan con mis doctores y aquellos que luchan contra esta terrible enfermedad. Mi intimidad siempre ha sido algo especial para mi y soy conocido por las pocas entrevistas que concedo. Por favor comprendan que esta pauta continuará"

 

Fredy Mercury al anunciar el 23 de noviembre su enfermedad. El cantante murió un día después.

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