Acceder a su cuenta

Username *
Password *
Remember Me

GL La Verdad Radio 1270 AM

Historia de Domingo

Por:   Raúl Ruiz 6 de octubre de 2018

Jorge, el inmune

 

Jorge está enfermo.

Y es grave.

Tiene un tumor cancerígeno en su cabeza.

Quién lo hubiera pensado.

Algo pasó y se enfermó.

Grande, corpulento en su físico, pero sobre todo generoso y solidario en su corazón, ahora lucha contra el cáncer.

Hacemos votos, pero sobre todo esperanzadores ruegos, para que salga adelante en esta batalla.

Ya ha ganado otras, personales y profesionales, que son su legado infinito para él mismo, su esposa y sus hijos, y además para quienes lo aprecian y hasta quieren.

Hoy sufre y batalla junto con quienes lo acompañan en la lucha más crucial de su vida.

Yo espero que, como alguna vez lo hizo, en una duela de basquetbol, enceste de nuevo, con su avasallador paso, en la canasta de la vida y podamos, otra vez juntos, todos, regresar a la cancha y verlo correr y anotar puntos.

Y me alienta esa esperanza ahora que el Premio Nobel de Medicina 2018, uno de los más esperados de la temporada, fue otorgado a quienes han sido llamados (y con mucha razón) “Los Padres de la Inmunoterapia”.

Se trata del estadunidense James Allison y el japonés Tasuku Honjo.

Las vidas de estos dos científicos se cruzaron cuando, en distintos y distantes continentes, empezaron a experimentar y desarrollar nuevas terapias contra el cáncer.

Una sencilla conclusión de sus investigaciones se puede resumir en un hecho:

El sistema inmune de los humanos será quien derrote al cáncer, ese que ahora mantiene postrado, como a miles, a ese gigante de las canastas que fue Jorge.

“…Su descubrimiento de la terapia contra el cáncer por la inhibición de la regulación inmune negativa…”, es el argumento principal de la Academia Sueca para darles el Nobel, que más allá del casi millón de dólares que otorga en premio económico, inmortaliza a los ganadores.

Y luego traduce los términos médico-técnicos al mundo de los mortales:

“…Los hallazgos de ambos científicos han sido esenciales para el desarrollo de la inmunoterapia contra los tumores. Este año el premio constituye un hito en la lucha contra el cáncer. El descubrimiento realizado por los dos premiados aprovecha la capacidad del sistema inmune de atacar las células cancerosas”, señala el instituto en sus razones para premiarlos.

De acuerdo con quienes nominaron a la dupla científica ambo tuvieron un punto de convergencia:

James Allison, quien acaba de cumplir 70 años y es investigador del Centro de Cáncer MD Anderson de Houston, en Estados Unidos, comenzó a estudiar desde la década de los 90 una proteína llamada CTLA-4, que funciona como un freno que impide que los linfocitos T, un tipo de glóbulos blancos, identifiquen y combatan a determinadas células.

En sus argumentos para justificar por qué este connotado inmunólogo merecía el Nobel, sus promotores explicaron que el investigador entendió que eliminar esa barrera podría hacer que las defensas atacaran a los tumores.

Esto lo llevó en 1994 a una hipótesis central en su investigación: El desarrollo de anticuerpos que inhiben la proteína y desatan la combatividad de los linfocitos.

Ello se probó en ratones y tuvo una alta efectividad.

Eso dio origen a un medicamento: El ipilimumab, el primer medicamento oncológico contra el melanoma metastásico, aprobado en 2011 tras 10 años de ensayos clínicos.

Cuando uno escucha los argumentos del investigador sobre sus impresionantes conclusiones, se asombra (valga la redundancia) de las motivaciones que las generaron:

“La motivación que guía a los científicos es expandir los límites del conocimiento. Yo no me propuse estudiar el cáncer, sino entender mejor la biología de los linfocitos T, esas células asombrosas que viajan por nuestro cuerpo y nos protegen de las enfermedades. Es un privilegio conocer a pacientes tratados con éxito con inhibidores de punto de control porque son la prueba viva del poder de la ciencia básica”, declaró Allison en un comunicado difundido por su institución al conocer el resultado de la Academia Sueca.

 

El caso japonés

Para confirmar que el Nobel, con todos y sus cuestionamientos, sigue siendo el galardón supremo y la realización de vida de los ganadores, el jurado calificador compensó la vida que el japonés Tasuku Honjo ha dedicado a la inmunología.

A sus 76 años es reconocido por haber descubierto, desde 1984, la PD-1, otra proteína que se expresa en la superficie de los linfocitos T y que también impide que ataquen a los tumores.

Las terapias basadas en esta segunda molécula han demostrado ser “sorprendentemente efectivas en la lucha contra el cáncer”, según la Asamblea del Nobel, relatado por agencias informativas internacionales.

Los primeros beneficiados con estos logros son los pacientes afectados por el cáncer de pulmón, renal, melamona (piel) y linfoma.

Para quienes hemos conocido estos casos, el avance es trascendental.

Las conclusiones de las investigaciones de ambos eruditos médicos han permitido que se genere una esperanza fundada sobre la lucha contra el cáncer:

“Durante más de 100 años los científicos han intentado reclutar al sistema inmune para luchar contra el cáncer… pero hasta ambos descubrimientos de los dos premiados, los progresos clínicos fueron modestos”, explica la Academia en sus principales razones para darles a ellos, y no a otros el prestigiado Nobel.

Y va más allá:

“La terapia de inhibidores de punto de control ha revolucionado el tratamiento del cáncer y ha cambiado para siempre nuestra visión sobre esta enfermedad”, ha dicho.

Esto es apoyado por los expertos inmunológicos en el tema.

Como nunca, antes, las propias defensas del cuerpo, en este caso proteínas propias, muy bien identificadas, pueden ayudar a derrotar a la “Gran C” como decían las inglesas afectadas por el cáncer que cada semana hablan del tema para sensibilizar sobre la necesidad de conocer al gran enemigo y derrotarlo.

Jorge lucha, como miles, contra la “Gran C”, y este avance de la dupla estadunidense-nipona, nos alienta a suponer que, al final, ganaremos.

El Nobel ha tenido el acierto de ponerle luz a un tema que a todos nos preocupa y ocupa.

Mientras tanto abonemos con porras, rezos, buen ánimo, disposición y apoyo a que Jorge y su “Team Jorge”, ganen su lucha particular.

Pronto, estoy seguro que lo veremos encestar de nuevo.

 

*

 

FRASE TESTIMONIAL

 

“…Hace 18 años me detectaron un cáncer de próstata y hace 2 de un melanoma. Y ahora he recibido tratamiento para un cáncer de vejiga localizado. Afortunadamente, la ventaja de estar casado con una oncóloga hizo que todos ellos fueran detectados y tratados en estados muy iniciales… ”

 

James Allison, ganador del Premio Nobel de Medicina 2018

Notas relacionadas

  1. Popular
  2. Tendencia