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Palabras de Vida

Por:   Karl Fick 8 de abril de 2018

Las siete últimas frases de Jesús

Segunda parte

Pensamiento clave:

“Así Dios nos ha entregado sus preciosas y magníficas promesas para que ustedes, luego de escapar de la corrupción que hay en el mundo debido a los malos deseos, lleguen a tener parte en la naturaleza divina” (2Pedro 1:4).


Hoy continuamos con la serie de Semana Santa. Estamos analizando las últimas siete frases que pronunció Jesús, desde el momento que inició su crucifixión hasta que expiró.
El lunes pasado, estudiamos la primera frase, donde expresó el perdón para los que lo torturaban. En esta ocasión, estudiaremos la segunda frase, la cual fue dirigida a uno de los malhechores que estaba crucificado junto a Él.
Segunda frase: “Yo te aseguro hoy estarás conmigo en el Paraíso” (Lucas 23:43). Este texto permite entender una de dos cosas: Primera, que Jesús le prometió a aquel hombre que esa misma tarde estaría con Jesús en el cielo, o la segunda, que Jesús le prometió ese mismo día, que estaría con Él cuando regresara por segunda vez. ¿Cuál cree usted que es más viable en el contexto del mensaje de la Biblia?
Los mismos traductores de la Biblia encontraron esas dos opciones, y se inclinaron por la que les pareció a ellos.
La frase fue escrita originalmente en griego, el idioma de esa época; la escritura en el original, literalmente reza así: “y dijo a él Jesús de cierto te digo hoy conmigo estarás en el paraíso” (cursiva añadida). Este texto no cuenta con ningún signo de puntuación, y la conjunción “que”, de algunas versiones bíblicas fue añadida, no viene en el original.
Las comas (,) son muy valiosas a la hora de escribir. Por ejemplo, si algún amigo o familiar te manda un mensaje a mediados de marzo, con la siguiente pregunta: “¿Vendrás a visitarnos pronto?”, y tú respondes en otro mensaje: “No iré en Semana Santa”. Depende donde coloques la coma (,) será la respuesta. Si colocas la coma (,) después de “No”, estarás diciendo que irás hasta Semana Santa, pero si no pones coma (,) estarás diciendo que no irás en Semana Santa.
Entonces, ¿Qué fue lo que prometió Jesús a aquel hombre? Depende donde coloques la coma (,) será la respuesta: “Yo te aseguro hoy estarás conmigo en el Paraíso” (Lucas 23:43). Si la colocas después de “aseguro”: “Yo te aseguro, hoy estarás conmigo en el Paraíso”, entonces estarás haciendo que el texto diga que en esa tarde se lo llevaría al paraíso. Pero si colocas la coma (,) después de “hoy”: “Yo te aseguro hoy, estarás conmigo en el Paraíso”. Así, el texto dice que ese día, se le dio aquel hombre la garantía que estaría con Jesús en el paraíso.
Entonces, si una coma (,) cambia el significado del texto, y este permite las dos posiciones, ¿cuál de las dos es la más acertada? La respuesta está en el mensaje general de la Biblia y en el contexto el versículo en cuestión. Recuerde el lector que “Un texto sin contexto, es un pretexto”.
En el pedido del hombre aquél está la promesa. Él pidió a Jesús que “cuando venga en su reino” lo llevará al paraíso (Lucas 23:42). Y esa fue la promesa: “Yo te aseguro hoy, estarás conmigo en el Paraíso”.
Por otro lado, si Jesús le hubiera prometido que estaría con Él esa misma tarde de la crucifixión, entonces le hubiera mentido. Porque tanto Jesús como el hombre que le hizo el pedido, murieron el viernes por la tarde y el domingo, Jesús dijo a María “Aún no he subido al Padre” (Juan 20:17). Por consiguiente el día de su muerte, cuando expresó esas palabras, Jesús no estuvo con el ladrón salvado en el paraíso.
Pero Jesús nunca mintió. Solo debemos entender lo que realmente le prometió. La recompensa se dará a cada uno en ocasión de la segunda venida de Jesús (Mateo 25:31, ver Romanos 2:5-11).
La muerte en la cruz era el castigo para los “malhechores” que habían hecho sufrir a la sociedad y con la cruz, la sociedad expresaba su venganza. Aquel hombre era un “malhechor” (Lucas 23:39-40). Él mismo había dicho a su compañero crucificado: “Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos…” (Lucas 23:41). ¿Cuánto mal habrá hecho en su pasado?
Sin embargo, Jesús no se detuvo por eso. Sus pecados pasados no fueron un obstáculo para asegurarle su entrada al Paraíso. Una vez cumplida la condición de profesar fe en Jesucristo, y arrepentimiento por sus pecados, la salvación estaba asegurada. No tuvo que hacer nada más. La deuda de aquel hombre, Jesús la estaba asumiendo.
Si tienes un pasado que te atormenta y sabes que tarde que temprano “tu pecado te alcanzará”. Este mensaje es para ti. Tu pasado, y todo lo malo que hiciste en él, no es un obstáculo para que Dios te perdone. Pero debes creer en Jesús, arrepentirte de tus pecados y reclamar su promesa. El perdón ofrecido a este hombre y la garantía de vida eterna que se le dio, son un mensaje de esperanza para todos aquellos que hagan a Jesús el mismo pedido: “Acuérdate de mí, Señor, cuando vengas en tu Reino” (Lucas 23:42). Al igual que a aquel hombre, Jesús te responderá: “Yo te aseguro hoy, estarás conmigo en el Paraíso”.

Colaboración especial de René Beltrán

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